sábado, noviembre 22, 2008

La chalupa - fragmento - stehen crane

de este neoyorquino, 1871 -1900, se dice, además de sus extrordinarias dotes de escritor, que Hemingway proclamaba que en él veía a su antecesor más inmediato; ya tenemos un Crane incorporado por Jorge L. pero no resisto subir este fragmento de su relato La Chalupa - el mejor hasta ahora que conozco como descripción de una pelea con una furia de mar;
la chalupa da una esperanza de vida a cuatro náufragos: capitán,cocinero, maquinista y un corresponsal de prensa;
todo ocurre frenta a las costas de la Flórida.

finalmente allá a los lejos divisan un faro:

"... Esa torre era un gigante que estaba de pie, indiferente, a la lucha de las hormigas. Representaba, en cierto grado, para el corresponsal,la serenidad de la Naturaleza ante las luchas del individuo... No le pareció entonces, ni beneficiosa, ni pérfida, ni sabia. Sino indiferente, espantósamente indiferente. Es, quizá, posible que un hombre en esta situación,impresionado por la apatía del Universo, vea las innumerables faltas de su vida, las saborree con amargura en su pensamiento, y desee otra oportunidad[...]
Tal vez todo individuo considere que su propia muerte es el fenómeno final de la Naturaleza ..., ..."
en Ediciones de la Banda Oriental

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lunes, setiembre 15, 2008

Con la cara hacia arriba Stephen Crane

-¿Qué vamos a hacer ahora? - preguntó el ayudante, inquieto y agitado
-Enterrarlo- respondió Tomothy Lean
Los dos oficiales bajaron la vista hacia el cuerpo de su compañero, que yacía tendido a sus pies. Tenía el rostro azulado; los ojos brillantes miraban al cielo. Por encima de las dos siluetas de pie, se oía el silbido de las balas, y encima de la loma, la postrada infantería Spitzbergen disparaba rítmicas descargas cerradas.
[...]
Terminaron de cavar la tumba. No era una obra de arte...tan sólo un triste hueco de poco fondo
[...]
Uno de los afligidos soldados rasos se adelantó con la pala. Levantó la primera palada, y por un instante de incomprensible vacilación, la mantuvo suspendida sobre el cadáver que, con rostro azulado lo miraba fijo desde la tumba. Entonces el soldado volcó la tierra sobre...los pies.
Tomothy Lean sintió como si le hubieran quitado de pronto un enorme peso de encima. Por un instante temió que el soldado echara tierra quizá sobre...sobre la cara. Pero la había volcado sobre los pies. Un gran punto a favor...¡ja,ja!... la primera palada había caído en los pies¡Qué satisfacción!..."

Cuentos breves para leer en el colectivo 2
Grupo editorial Norma 2006


Stephen Crane, al que no conocía, escribe este espléndido cuento breve...(1871-1900) nacido en Nueva Jersey; vida azarosa, finaliza en Inglaterra donde conoció a J. Conrad y a H. James; escribió novelas, cuentos y poesía

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