miércoles, noviembre 15, 2006

trenes, r carver, el tren


A John Cheever

"...La mujer se llamaba Miss Dent, y aquella tarde había encañonado a un hombre con una pistola. Lo había obligado a arrodillarse en el polvo suplicando que le perdonara la vida. Mientras los ojos del hombre se llenaban de lágrimas y sus dedos estrujaban hojas caídas, ella le apuntaba con el revólver y le cantaba cuatro verdades. Trataba de hacerle comprender que no podía seguir pisoteando los sentimientos de la gente.

...el hombre simplemente escarbaba el polvo con los dedos y movía un poco las piernas muerto de miedo. Cuando ella terminó de hablar, cuando dijo todo lo que pensaba de él, le puso un pie en la nuca y le aplastó la cara contra el polvo. Luego guardó el revólver en el bolso y volvió a pie a la estación....Quería dejar de pensar en el hombre y en su comportamiento con ella después de conseguir lo que quería. Pero estaba segura que durante mucho tiempo recordaría el sonido que el hombre emitió por la nariz al arrodillarse. Inspiró profundamente, cerró los ojos y esperó oír el ruído del tren...”

Raymond Carver
Catedral
El Tren págs 135 - 142

Compactos Anagrama, feb 1992

en Bullet Park Cheever escribe:
"... En el andén hay un hombre con un niño sobre los hombros. Parecen despedir a un viajero, pero, ¿que hace un niño despierto a esas horas, y porqué llora el hombre?..."

qué lo vincula a la Miss Dent de Carver?,
porqué llora?,
quedarán restos de hojas y polvo entre sus dedos?

Etiquetas: ,

r carver, catedral

fragmento

“... Vio un anuncio en el periódico: Se necesita lectora para ciego, y un número de teléfono....Trabajó todo el verano para el ciego. Le leía toda clase de cosas, expedientes , informes, esas cosas. Le ayudó a organizar un pequeño despacho en el departamento del servicio social del condado. Mi mujer y el ciego se hicieron buenos amigos. ¿Qué cómo lo se? Ella me lo ha contado. Y también otra cosa. En su último día de trabajo, el ciego le preguntó si podía tocarle la cara. Ella accedió. Me dijo que le pasó los dedos por toda la cara, la nariz, incluso el cuello. Ella nunca lo olvidó. Incluso intentó escribir un poema o dos al año, sobre todo después de que le ocurriera algo importante..."

Raymond Carver
Relato que le da nombre a la serie Catedral

Compactos Anagrama, feb 1992

Etiquetas: